LA CASA SIN FIN (COMPLETA)

UNA DE LAS MEJORES HISTORIAS LARGA PERO SE LAS RECOMIENDO...


Permítanme comenzar diciendo que Peter Terry era adicto a la heroína.

…….Fuimos amigos en la universidad y lo seguimos siendo después de graduarme. Nótese que dije «graduarme». Él se retiró luego de dos años de esfuerzo mínimo. Tras pasar de los dormitorios en la universidad a un pequeño apartamento, no frecuentamos tanto. Hablábamos en línea de vez en cuando (AIM era líder en los años previos a Facebook). Hubo un periodo que no estuvo en línea por cerca de cinco semanas consecutivas. No me preocupó. Era un completo vago y adicto a las drogas, por lo que asumí que sencillamente le dejó de interesar. Pero una noche le vi entrar de la nada. Antes de poder iniciar una conversación, me envió un mensaje:

…….«David, hombre, tenemos que hablar».

…….Entonces me contó de La Casa Sin Fin. Obtuvo ese nombre porque nadie había nunca llegado a la salida. Las reglas eran simples y cliché: alcanza el último cuarto del edificio y gana quinientos dólares, nueve cuartos en total. Estaba ubicada fuera de la ciudad, a unos seis kilómetros y medio de mi casa. Al parecer, él lo había intentado y fracasado. Supuse que su intoxicada mente exageró la situación y salió huyendo por algún fantasma de papel o semejante. Me dijo que sería demasiado para cualquiera, era antinatural. Yo no le creí; ¿por qué lo haría? Le dije que echaría un vistazo la noche siguiente, y no importaba lo mucho que tratara de convencerme de lo contrario, quinientos dólares sonaba muy bueno como para ser cierto. Partí el día siguiente. Esto es lo que pasó.

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…….Al llegar y asimilar mi primera impresión del local… ¿alguna vez han visto o leído algo que no debería causar pavor, pero que por alguna razón un escalofrío se arrastra por tu cuerpo? Caminaba hacia el edificio, y la sensación de malestar se intensificó conforme abría la puerta principal.

…….Mi corazón se desaceleró y solté un suspiro de alivio cuando entré. El lugar se veía como el vestíbulo de un hotel cualquiera decorado para Halloween. Un letrero remplazaba al recepcionista, decía: «Habitación 1 por aquí. 8 más le siguen. ¡Llega hasta el final y ganas!». Me reí e hice mi camino a la primera puerta.

…….El área era una burla. La decoración te recordaba la sección de Halloween de un mini-súper, con fantasmas de tela y zombis animados que te gruñían al caminar a su lado. En el otro extremo estaba la salida, la única puerta además de la que usé para entrar. Caminé a través de las telarañas de juguete hacia la segunda habitación.

…….Fui recibido por niebla cuando abrí la puerta; sin duda hubo un avance en términos de tecnología. No sólo había una máquina de humo, sino también un murciélago colgado del techo y volando en círculos. Parecían tener una banda sonora de terror barata reproduciendo desde algún punto de la habitación. No vi un equipo de música, pero supuse que debían haber utilizado un sistema de megafonía. Pasé por encima de unas cuantas ratas a cuerda y me fui con el pecho en alto a la siguiente zona.

…….En la tercera habitación es cuando las cosas empezaron a cambiar.

…….Superficialmente, no podías ver nada fuera de lo ordinario. Había una silla en el medio del piso tapizado con fina madera, una sola lámpara en la esquina hacía un pobre trabajo iluminando el lugar, y proyectaba algunas sombras en el piso y paredes. Ése era el problema. Sombras. Dejando fuera la de silla, había otras. Fue al momento que supe que algo no estaba bien. Ni siquiera pensé mientras automáticamente intentaba abrir la puerta por la que vine… Estaba asegurada desde el otro lado.

…….Aquello me desconcertó, ¿alguien las aseguraba a medida que progresaba? No, no había manera. Le habría escuchado. ¿Un seguro mecánico? Quizá. Pero estaba demasiado asustado como para pensar realmente. Me volví al frente de la habitación y las sombras se habían ido. La sombra de la silla se mantuvo, pero las demás se habían ido. Lentamente empecé a caminar. Solía alucinar cuando era un niño, así que atribuí a ello lo ocurrido. Me sentí mejor al seguir el trayecto, revisé abajo por obstáculos, y ahí fue cuando lo vi. O no lo vi. Mi sombra no estaba. No tuve tiempo de gritar; corrí tan rápido como pude a la otra puerta y me adentré a la cuarta habitación sin pensar en lo que podría contener.

…….Ésta fue posiblemente la más inquietante. Cuando cerré la puerta, toda la luz pareció ser succionada y puesta de vuelta en la habitación anterior. Me quedé ahí, envuelto en la oscuridad, sin poder moverme. No le temo a la oscuridad, nunca le he temido, pero estaba aterrado. Toda visibilidad me había abandonado. Sostuve mi mano frente a mi rostro y de no saber que le había ordenado a mi cuerpo tal cosa nunca habría sido capaz de darme cuenta. Oscuridad no lo describe. No podía escuchar nada, era un silencio inerte. Cuando estás en una habitación a prueba de sonido, aún puedes escucharte respirar. Puedes escucharte estando vivo… yo no podía. Comencé a empujarme hacia adelante, mi corazón palpitando agitadamente era lo único que podía sentir. No parecía haber una puerta del otro lado, no estaba seguro de que hubiese una esta vez. El silencio fue entonces roto por un leve zumbido.

…….Me giré violentamente al sentirlo detrás mío, pero no podía siquiera ver mi nariz. De cualquier forma, sabía que algo había ahí. El zumbido se acrecentó, más fuerte, más cercano. Di un paso atrás, nunca había experimentado esa clase de miedo. Realmente no puedo describirlo. No temía morir, temía las alternativas. Las luces parpadearon durante menos de un segundo y lo vi. Nada. La habitación estaba de nuevo inmersa en tinieblas y el zumbido era ya un chirrido salvaje. No podía seguir con ese sonido maldito durante otro minuto. Corrí hacia atrás, lejos del ruido, hasta llegar al otro extremo; al dar con la perilla de la puerta la giré y caí a la siguiente habitación.

…….Antes de que detalle la quinta habitación deben de tener claro algo. Yo no soy un adicto a las drogas. No he tenido historial de abuso de drogas o cualquier tipo de episodios psicóticos fuera de las alucinaciones en mi infancia que mencioné antes, y ésas sólo ocurrían cuando estaba muy cansado o recién despertaba. Entré en La Casa Sin Fin con la mente sana.

…….Después de caer por el cuarto anterior, mi vista de la habitación número cinco era de espaldas, mirando hacia el techo. Lo que vi no me asustó, simplemente me impresionó. Árboles habían crecido en la habitación y se alzaban por encima de mi cabeza. El techo era más alto que en las otras habitaciones, de lo cual pude conjeturar que estaba en el centro de la casa. Me levanté del suelo, sacudí el polvo, y di un vistazo. Fue sin duda la más grande habitación. No llegaba a ver la salida desde donde estaba, varios arbustos y ramas bloqueando mi línea de visión me debieron impedir de ubicar una. Imaginé que a partir de este punto las habitaciones serían más y más aterradoras, pero esto era un paraíso en comparación con la última habitación. También asumí que lo que fuera que estuviera ahí en la cuarta habitación, se quedó en la cuarta habitación. No lo hizo.

…….En lo que me adentraba por el área comencé a escuchar lo que uno escucharía si estuviera en un bosque, el ruido de los insectos y el aleteo ocasional de un ave parecían ser mi única compañía en esta habitación. Eso fue lo que más me molestó. Escuchaba los insectos y otros animales, pero no veía ninguno.

…….Caminé, esperando que tras el siguiente árbol diera con la puerta. Después de unos momentos sentí un mosquito acomodarse en mi brazo. Lo sacudí y seguí andando. Un segundo después, sentí diez mosquitos más volar a mi piel en diferentes lugares. Los sentí arrastrarse de arriba hacia abajo en mis brazos y piernas, y unos pocos bordando mi cara. Hacía un esfuerzo por espantarlos pero seguían viniendo. Cuando vi abajo dejé escapar un grito ahogado. No había un tan solo insecto. Ni un solo mosquito estaba en mi piel, pero podía sentirlos a lo largo de mi cuerpo. Los sentía picarme y los oía volar por mi rostro y alrededor. Me tiré al suelo y comencé a rodar. Estaba desesperado, odio a los insectos, especialmente los que no puedo ver o tocar. Estos mosquitos podían tocarme, y estaban por todas partes.

…….Me puse a gatear. No tenía idea de a dónde iba, la entrada no estaba por ningún lado, y seguía lejos de encontrar la salida. Así que gateé, con mi piel siendo agredida por esos insectos fantasma. Después de un interminable periodo de tiempo di con la sexta puerta. Agarré el árbol más cercano y conseguí ponerme en pie, perdidamente bofeteando mis brazos y piernas en vano. Traté de correr pero no pude, mi cuerpo estaba agotado de arrastrarse y hacerle frente a lo que fuera que tuviera encima. Emprendí algunos pasos tambaleantes hacia la puerta, agarrando cada árbol en el camino para sostenerme. Fue sólo a unos metros de distancia cuando lo escuché. El mismo insistente zumbido de antes. Venía de la habitación siguiente, y era más grave. La sensación de los mosquitos se reducía mientras el zumbido tomaba fuerza. Al poner mi mano en la perilla, los mosquitos desaparecieron, pero no me atreví a girarla. Esperé, con mi cabeza apoyada en la puerta y mi mano en un agarre tembloroso. El zumbido era tan ruidoso que ni siquiera podía oírme pretendiendo reflexionar. Sabía que de soltar la perilla los insectos volverían y no habría forma de que regresara hasta la habitación anterior. No había nada que pudiera hacer sino continuar. La sexta habitación seguía, y la sexta habitación era el Infierno.




(PARTE II)
Cerré la puerta detrás de mí, mis ojos se mantuvieron cerrados y haciendo sonar los oídos. El zumbido que me rodeaba. Cuando la puerta se hace clic en su lugar el zumbido había desaparecido. Abrí los ojos con sorpresa, y la puerta se había cerrado ya no estaba. Era sólo una pared ahora. Miré a mí alrededor en estado de shock. La habitación era idéntica a la sala 3, la misma silla y la lámpara, pero con la cantidad correcta de sombras este momento. La única diferencia real es que no había ninguna puerta de salida, y la que por la que yo había entrado se había ido. Como he dicho antes, no he tenido problemas anteriores en términos de inestabilidad mental, pero en ese momento caí en la locura. No grité .No emití ningún sonido. Al principio la rasque suavemente. La pared fue dura, pero yo sabía que la puerta estaba allí en alguna parte. arañe frenéticamente la pared con ambas manos, las uñas hasta la piel contra la madera. Me quedé en silencio en mis rodillas, el único sonido en la habitación era el incesante rascaje contra la pared. Yo sabía que estaba allí. La puerta estaba allí sabía que estaba ahí sabía que si me podía conseguir más allá de este muro-
“¿Estás bien?”
Salté al suelo y se dio en un solo movimiento. Me apoyé en la pared detrás de mí y vi qué era lo que me habló, y hasta hoy me arrepiento de siempre girando alrededor.
La niña llevaba un vestido blanco suave que bajó hasta los tobillos. Tenía el pelo largo y rubio hasta la mitad de la espalda y la piel blanca y ojos azules. Ella era la cosa más aterradora que había visto nunca, y sé que nada en mi vida nunca será tan inquietante como lo que vi en ella. Mientras la miraba, vi a la joven, pero también vi algo más. Cuando se puso de pie vi lo que parecía ser sólo el cuerpo más grande de lo normal y cubierto de pelo de un hombre. Iba desnudo de pies a cabeza, pero su cabeza no era humano, y sus dedos de los pies eran cascos. No era el diablo, pero en ese momento bien podría haber sido. La forma que tenía la cabeza era la de un carnero y el hocico de un lobo. Fue horrible, y era sinónimo de la niña en frente de mí. Eran de la misma forma. En realidad no puedo describirlo, pero yo los vi, al mismo tiempo. Ellos compartieron el mismo lugar en esa habitación, pero era como mirar a dos dimensiones separadas. Cuando veía a la chica veía la forma, y cuando veía la forma veía a la chica. Yo no podía hablar. Apenas podía incluso ver. Mi mente se estaba rebelando contra lo que estaba tratando de procesar. Yo había tenido miedo en mi vida, pero nunca había estado más asustado que cuando yo estaba atrapado en la cuarta habitación, pero eso fue antes de la habitación 6. Me quedé allí, mirando a lo que fuera que me hablaba .No había salida. Yo estaba atrapado aquí con él. Y luego volvió a hablar.
“David, usted debe haber escuchado.”
Cuando habló, escuché las palabras de la niña, pero la otra forma habló a través de mi mente en una voz que no intentaré describir. No había otro sonido. La voz sólo repetía esa frase una y otra vez en mi mente, y yo accedí. Yo no sabía qué hacer. Yo estaba cayendo en la locura pero que no podía apartar mis ojos de lo que estaba delante de mí. Caí al suelo. Pensé que me había desmayado, pero la habitación no me lo permitió. Yo sólo quería que terminara. Eso estaba a mi lado, con los ojos bien abiertos y la forma de la mirada fija en mí. Corriendo por el suelo delante de mí fue una de las ratas que funcionan con baterías de la segunda sala. La casa estaba jugando conmigo. Pero por alguna razón, al ver que la rata me di cuenta de algo. Yo tenía que salir de allí. Yo estaba decidido a salir de esa casa y vivir y nunca pensar en este lugar de nuevo. Sabía que esta habitación era el infierno, y yo no estaba dispuesto a aceptar una residencia ahí. Al principio era sólo mis ojos que se movían. Busqué en las paredes para cualquier tipo de apertura. La habitación no era muy grande, por lo que no pasó mucho tiempo para disfrutar de todo el trazado. El demonio todavía se burló de mí, la voz cada vez más fuerte como la forma se quedó donde estaba arraigada. Puse mi mano en el suelo y me levante en cuatro patas, volví a buscar la pared detrás de mí. Y entonces vi algo que yo no podía creer. La forma estaba a la derecha en mi espalda, susurrando en mi programación que no debería haber venido. Sentí su aliento en la parte de atrás de mi cuello, pero me negué a dar la vuelta. Un gran rectángulo se raspó en la madera, con una pequeña abolladura enviado lejos en el centro de la misma. Y justo en frente de mis ojos, vi el gran siete que había grabado sin pensar en la pared. Yo sabía lo que era. Sala 7 fue más allá de la pared donde estaba la habitación 5, hace unos momentos.
No sé cómo lo había hecho, y tal vez era sólo mi estado de ánimo en ese momento, pero yo había creado la puerta. En mi locura me había rayado en la pared lo que necesitaba más, una salida a la habitación de al lado. Sala 7 estaba cerca. Yo sabía que el demonio estaba detrás de mí, pero por alguna razón no podía tocarme. Cerré los ojos y coloque las manos sobre la manija con el 7 grande en frente de mí. Y la empuje. Empujé tan duro como pude. El demonio estaba gritando en mi oído. me dijo que nunca se iría. Me dijo que esto era el final, pero que yo no iba a morir, que iba a vivir allí en la habitación 6 como el mismo. Me empujó y le gritó a la parte superior de mis pulmones. Yo sabía que iba a pasar a través de la pared con el tiempo. Apreté los ojos y grite, y el demonio se había ido. Me quedé en silencio. Me di la vuelta lentamente y fue recibido por la sala como lo fue cuando entré, sólo una silla y una lámpara. Yo no lo podía creer, pero yo no tenía tiempo para pensar. Me volví a la 7 y un salto hacia atrás ligeramente. Lo que vi fue una puerta. No es que me había arañado, pero una puerta normal con un 7 grande en él. Todo mi cuerpo estaba temblando. Me tomó un tiempo para girar el mando. Me quedé allí un rato, mirando fijamente a la puerta. No podía quedarme en la habitación 6, no pude. Pero si esto era sólo la habitación 6, no podía imaginar lo que había en la 7.Temo que he permanecido allí durante una hora, la mirada fija en el 7. Por último, con una respiración profunda, yo gire el picaporte y abrí la puerta de la habitación 7.Me tropecé a través de la puerta mentalmente agotada y físicamente débil. La puerta se cerró detrás de mí, y me di cuenta de dónde estaba. Yo estaba fuera. No fuera como sala de 5, pero en realidad estaba fuera. Mis ojos le ardían. Me entraron ganas de llorar. Caí de rodillas y traté pero no pude. Por fin podría salir de ese infierno. Ni siquiera me preocupaba por el premio que me prometieron. Me volví y vi que la puerta acababa de ir era a través de la entrada. Me dirigí a mi coche y regresé a casa, pensando en lo agradable que una ducha sonaba.
Cuando entré a mi casa me sentí incómodo. La alegría de dejar la Casa sin fin se había desvanecido, y el temor fue creciendo lentamente en el estómago. Lo quite de encima y me dirigí a la puerta principal. Entré y de inmediato fui a mi habitación. Entré y allí en mi cama era mi gato Baskerville. Fue la primera cosa viva que había visto en toda la noche, y llegué a acariciarlo. Él silbaba y se acurruco a mi lado. Retrocedí en estado de shock, ya que nunca había actuado de esa manera. Yo pensé: “Cualquiera que sea, es un gato viejo”. Me metí en la ducha y me preparé para lo que yo esperaba a ser una noche de insomnio.
Después de mi ducha, me fui a mi cocina a preparar algo de comida. Bajé las escaleras y se convirtió en el cuarto de estar, y lo que vi sería para siempre grabado en mi mente. Mis padres estaban en el suelo, desnudo s y cubierto de sangre. Sus miembros fueron removidos y colocados al lado de sus cuerpos y sus cabezas fueron colocadas en el pecho frente a mí. La parte más inquietante era su expresión. Estaban sonriendo, como si fueran felices de verme. Vomité y llore allí en la sala de estar. Yo no sabía lo que había sucedido, ni siquiera vivían conmigo en ese momento. Yo era un desastre. Y entonces lo vi. Una puerta que no estaba allí antes. Una puerta con un gran 8 garabateado en ella en sangre.
Yo todavía estaba en la Cámara. Yo estaba de pie en mi habitación de la familia, pero yo estaba en la habitación 7. Los rostros de mis padres, sonreí ampliamente cuando me di cuenta de esto. No eran mis padres, no podrían ser. Pero se veían exactamente como ellos. La puerta marcada 8 estaba al otro lado de la habitación, detrás de los cuerpos mutilados en frente de mí. Yo sabía que tenía que seguir adelante, pero en ese momento me di por vencido. Las caras sonrientes rompieron en mi mente. Vomité otra vez y me desplome. Entonces, el zumbido volvió. Era más fuerte que nunca, y llenó la casa e hizo temblar las paredes. El zumbido me obligó a caminar. Comencé a caminar lentamente, haciendo mi camino cerca de la puerta, y los cuerpos. Yo apenas podía soportar y menos caminar, y más me acercaba a mis padres que mientras más me llevó al suicidio. Las paredes estaban ahora sacudiéndose con tanta fuerza que parecía que iban a derrumbarse, pero aún así las caras me sonrieron. A medida que se acercó más, sus ojos me seguían. Ahora estaba entre los dos cuerpos, a pocos metros de la puerta. Las manos desmembradas marcaron su camino por la alfombra hacia mí, al mismo tiempo las caras seguían mirándome. un Nuevo terror se apoderó de mí y camine lo más rápido que pude. Yo no los quería oír hablar. No quería que las voces coincidieran con las de mis padres. Comenzaron a abrir la boca y las manos estaban ahora centímetros de mis pies. En un toque de desesperación, me abalance hacia la puerta, la abrí y cerré de golpe detrás de mí la Sala 7.






(PARTE lll)

Yo estaba hecho. Después de lo que acababa de experimentar yo sabía que no era otra cosa esta casa de mierda podría lanzar en mí lo que fuese y no me doblaría. No fue nada menos que los fuegos del infierno de los que yo no estaba preparado. Por desgracia, he subestimado la capacidad de la Casa sin fin. Por desgracia, las cosas se pusieron más inquietante, más terrorífico, y más atroz en la Sala 8.
Todavía tengo problemas para creer lo que vi en la habitación 8.Una vez más, la habitación era una copia al carbón de las habitaciones 4 y 6, pero sentado en la silla vacía por lo general era un hombre. Después de unos segundos de incredulidad, mi mente finalmente aceptó el hecho de que el hombre sentado en la silla era yo. No es alguien que se parecía a mí, era David Williams. Me acerqué. Tenía que tener una mejor visión a pesar de que estaba seguro de ello. Él me miró y me di cuenta de lágrimas en los ojos.
“Por favor … por favor, no lo hagas. Por favor, no me hagas daño “.
“¿Qué?”, Dije. ”¿Quién eres tú? No voy a hacerte daño. ”
“Sí que lo harás …” que estaba llorando ahora. ”Tu vas a hacerme daño y no quiero que lo hagas.” Se sentó en la silla con las piernas hacia arriba y comenzó a mecerse hacia atrás y adelante. En realidad, fue realmente patético sobre todo porque era yo, idéntico en todos los sentidos.


“Oye, ¿quién eres?” Era ahora tan sólo unos metros de mi doble. Fue la experiencia más increíble, sin embargo, allí de pie hablando a mí mismo. Yo no estaba asustado, pero sería pronto. ”¿Por qué-? Son”
“Usted me va a hacerle daño me va a doler si usted va a hacerme daño.”
“¿Por qué dices esto? Cálmate, ¿vale? Vamos a tratar de resolver esto: “Y entonces lo vi. El David de sentarse llevaba la misma ropa que yo, a excepción de una pequeña mancha roja en su camisa bordada con el número 9.
“Tú vas a hacerme daño por favor, no vas a hacerme daño …”

Mis ojos no dejan ese pequeño número en el pecho. Yo sabía exactamente lo que era. La puerta de unos pocos primeros fue simple y llanamente, pero después de un rato se pusieron un poco más ambiguas. 7 fue grabada en la pared, pero con mis propias manos. 8 fue marcada en sangre por encima de los cuerpos de mis padres. Sin embargo, 9 – este número estaba en una persona, una persona viva. Y peor aún, que estaba en una persona que se veía exactamente como yo.
“David?” Tuve que preguntar.
“Sí … usted va a hacerme daño, va a hacerme daño …” Continuó sollozando y . Él respondió a David. se me fue, hasta la voz. Me paseaba por unos minutos mientras él lloraba en su silla. La habitación no tenía puerta, y de manera similar a la habitación 6, la puerta por la que llegue, ya no estaba. Por alguna razón que supone que rascarse me llevará a ninguna parte en esta ocasión. Estudié las paredes y el piso alrededor de la silla, metiendo la cabeza debajo y ver si había algo más abajo. Desafortunadamente, no fue. Por debajo de la silla había un cuchillo. Venía acompañada de una etiqueta que decía: A David – De la Gestión.
La sensación en el estómago al leer la etiqueta era algo siniestro. Yo quería vomitar, y la última cosa que quería hacer era quitar el cuchillo de debajo de la silla. El otro David seguía sollozando incontrolablemente. Mi mente daba vueltas en un ático de preguntas sin respuesta. ¿Quién puso esto aquí y cómo llegaron a mi nombre? Por no mencionar el hecho de que mientras yo estaba arrodillado en el suelo de madera frío que también se sentó en esa silla, sollozando en la protesta de ser herido por mí mismo. Fue demasiado para procesar. La casa y la gestión habían estado jugando conmigo todo este tiempo. Mis pensamientos, por alguna razón se dirigió a Pedro, y si es o no llegado hasta aquí. Y si lo hacía, si se encontró con un Pedro llorando en esta silla, balanceándose hacia adelante y hacia atrás. Negué con esos pensamientos de mi cabeza, no importa. Tomé el cuchillo de debajo de la silla, y luego el otro, David se quedó en silencio.
“David”, dijo en mi voz “, ¿qué crees que vas a hacer?”
Me levanté del suelo y apreté el cuchillo en la mano.
“Voy a salir de aquí.”

David todavía estaba sentado en la silla, a pesar de que estaba muy tranquilo ahora. Él me miró con una leve sonrisa. No podría decir si él se iba a reír o estrangularme a mí. Poco a poco se levantó de la silla y se puso frente a mí. Era increíble. Su altura e incluso la forma en que estaba la mina corresponde. Sentí la empuñadura de goma de la navaja en la mano y la apretó con más fuerza. Yo no sabía lo que estaba pensando en hacer con él, pero tuve la sensación de que iba a necesitar.
“Ahora”, su voz era un poco más profunda que la mía. ”Voy a hacerte daño. Voy a hacerte daño y yo voy a seguir aquí. “Yo no le respondí. Sólo se abalanzó y lo derribe al suelo. Yo lo había montado y mire hacia abajo, el cuchillo preparado y listo. Él me miró aterrado. Era como si estuviera mirándome en un espejo. A continuación, el zumbido volvió, bajo y distante, todavía lo siento en lo más profundo de mi cuerpo. David miró a mí, bajó la vista hacia mí mismo. El zumbido fue cada vez más fuerte, y sentí algo dentro de mí romperse. Con un movimiento clave el cuchillo en el parche en el pecho y le corte hacia abajo. La negrura cayó sobre la sala, y me estaba cayendo.
La oscuridad a mi alrededor no puedo compararla con nada de lo que había experimentado hasta ese momento. En la Sala 3 estaba oscuro, pero no se acercan a lo que me envuelve por completo. Ni siquiera estaba seguro de si me estaba cayendo después de un tiempo. Me sentía sin peso, cubierto de oscuridad. Y luego, una profunda tristeza se apoderó de mí. Me sentía perdido, deprimido y suicida. La visión de mis padres, entró en mi mente. Yo sabía que no era real, pero yo lo había visto, y la mente tiene problemas para diferenciar lo que es real y qué no lo es. Yo estuve en la habitación 9 por lo que pareció un día. La última sala. Y eso es exactamente lo que era, el final. La Casa sin fin tenía un fin, y lo había alcanzado. En ese momento me di por vencido. Sabía que iba a estar en ese estado para siempre, acompañado por nada más que la oscuridad. Ni siquiera el zumbido estaba allí para mantenerme sano. Había perdido todos los sentidos. No pude sentir. Yo no podía oír nada, la vista era inútil aquí, y he buscado por su sabor en mi boca y no encuentro nada. Me sentí sin cuerpo y perdido por completo. Yo sabía dónde estaba.
Este fue un infierno. La Sala 9 fue un infierno. Y entonces sucedió. La luz. Una de esas luces estereotipadas al final del túnel. Entonces sentí suelo venir desde debajo de mí, y yo estaba de pie. Después de un momento o dos de reunir mis pensamientos y los sentidos, poco a poco me dirigí hacia esa luz. Era una hendidura vertical por el lado de una puerta, esta vez sin marcar. Poco a poco entre por la puerta y me encontré de vuelta donde empecé, el vestíbulo de la Casa sin fin. Era exactamente como lo deje. Aún vacío, todavía decorada con adornos de Halloween .Después de todo lo que había sucedido esa noche, yo estaba aún desconfíate de donde estaba.
Después de unos momentos de normalidad, mire a mi alrededor del lugar tratando de encontrar algo diferente. Sobre el escritorio había un sobre blanco con mi nombre escrito a mano en él. Inmensamente curioso, reuní el valor necesario para abrir el sobre. Dentro había una carta, escrita a mano una vez más.
David Williams,
¡Felicitaciones! Usted ha llegado a la final de la Casa sin fin! Por favor, acepte este premio como una muestra de su gran logro.
Tuya para siempre,
Administración
Con la carta había cinco billetes de 100 dólares.
Yo no podía parar de reír. Me reí de lo que parecieron horas. Me reí mientras caminaba a mi coche y me eche a reír mientras conducía a casa. Me reí cuando llegue a mi casa, y me rei cuando abrí la puerta de entrada a mi casa y me segui riendo al ver el pequeño 10 grabado en la puerta de mi habitación.



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