El Infierno Es Gris ¨(Parte V)

No había nada que hacer, y por más dudas que tuviera no podía formular ninguna pregunta. Estábamos, literalmente, en la nada. Mas que el infierno, parecía un lugar para las almas en pena, y le pregunte -¿Qué fue lo que paso?
-Creo que tu alma es tan débil, que tu impacto fue tal para olvidar hacer una pregunta tan simple y obvia.- Respondió.
-Esta “alma débil” fue más fuerte que tu y te venció. 
-Si quieres saber que paso, cierra tu pinche boca y escucha sin interrumpir, a menos que pida tu palabra.- Dijo.
Y permanecí callado. Habíamos llegado a un monte, y en la pequeña cima dejamos de caminar. Comenzó a hablar. 
-Es como si una lluvia acida hubiera sido tan poderosa como para arrasar aquí… pero lo que paso es mucho menos devastador y más complicado. ¿Qué sería capaz de arrasar con el lugar más vil de la existencia? ¿De penetrar la fortaleza más oscura y solida existente? Nada. Simplemente se fueron de aquí, y quedo vacio.- Paro de hablar.
No podía decir nada, estaba pensando demasiado, ¿cómo pudieron abandonar el infierno?
-Cuando te encontré- siguió- y me volví parte de ti, me creí tanto la vida humana que olvide de donde venía realmente. Y cuando me fui, dejando tu alma maldita, estaba tan desconcertado que solo pude llegar aquí. Al ver el estado de este lugar fue que comencé a recordar algunos detalles. Dime imbécil, ¿recuerdas el día que te hable por primera 




vez?
-Como olvidarlo, te aprovechaste del alma adolorida de un niño, un niño que si ya estaba muerto, ese día desapareció rastro de que existió alguna vez.- Le respondí.
-No tengo la culpa de lo miserable que eras, pero pregúntate, que hacía un demonio lejos del infierno y buscando un nuevo lugar donde existir.
Lo último que dijo hizo que mi sangre hirviera, me sentí usado y quería golpear al hijo de perra. El no le prestó atención a mi reacción y siguió. 
-Desde antes de llegar a ti este lugar ya era gris. Todos los demonios se fueron, se cansaron de estar aquí, además de que nos dimos cuenta de que este infierno era menos catastrófico que la tierra.
¿Lo puedes creer? Tu especie es tan estúpida que pudo crear un infierno peor que este, y cuando eso paso solo quedo subir al nuevo infierno.
Subieron los demonios de la avaricia, los de la traición, los de la lujuria, los demonios de todo lo que había pues tu tierra ya estaba llena de todo aquello, subieron para empeorarlo y buscar una “nueva casa”. Los únicos que quedamos en el infierno fuimos los demonios del odio, los de la maldad y los del sufrimiento y el dolor. Era bastante aburrido, conforme todos se fueron el lugar perdió su furia y todo aquello que lo caracterizaba. Y a nosotros los del odio, y los demás no nos permitían salir, porque el mundo no aguantaría más odio, maldad y dolor. Lo cual era una idiotez, dado que esas tres cosas aumentan todos los días es tu tierra.
Algunos estábamos hartos, e intentamos escapar. Y si, lo logramos. Ahí te conocí, después de tanto buscar, y fuiste ideal. Era todo un recipiente perfecto para el odio, para mí. Y el resto ya lo sabes.

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